jueves, 30 de octubre de 2014


Hace 38 años y 10 días un pibe de 15 años, muchos rulos y quizás un solo par de botines en su casa, daba el puntapié a la nueva era del fútbol, o quizás daba fin a la vieja. No lo sé.
Menos de metro setenta, medias bajas, flaquito y cara de nene, una figura que no refleja nada de lo que significa hoy, 30/10/2014, 38 años después del debut, en el día de su cumpleaños número 54.
Con la pelota en los pies es otro, es el mejor, es el más grande. Punta de pies sobre la alfombra, cabeza levantada y pecho altanero. 
Cebollitas, AAAJ, Boca, Barcelona, Napoli, Zaragoza, Newell's, Boca.
Entre todo esto siempre estuvo su amor más grande, nuestro amor más grande: La selección.
Por eso te quiero tanto, y porque la 10 en tu espalda queda mejor que en cualquiera. Una espalda que seguramente sea más pesada que la de algún otro, porque te miden con una vara mucho más alta que la que usan al mirarse al espejo aquellos que hablan de vos, es el precio que pagaste por hacernos felices.

Gracias Diego, cada día sos mas grande.

viernes, 18 de julio de 2014

Que linda es Villa Adelina

Que linda es Villa Adelina, con eterno verde que le da sombra a la paz, con sus atardeceres de fuego, que todavía pueden verse sin forzar la vista, ni tener que refugiarse en una terraza de las más altas.
Que linda es Villa Adelina, por los amigos, por las cervezas de noche o mates de día, por los vecinos en las veredas o la inocencia de un nene, creciendo en sus plazas.
Que linda es Villa Adelina, insisto. Con sus barrios, que a veces confunden pertenencia con rivalidad, que linda cuando calla y se aleja del prototipo de ciudad y se parece mas a un patio en la siesta, o a una habitación de madrugada.
Que linda que es cuando amanece y la gente va, pero siempre vuelve...porque hay lugares donde hay que quedarse, como este lugar.
Que lindo que es, pienso, caminar a la par de los pájaros que acá todavía son de carne y hueso, y no de metal como allá...bien alto.
Que linda que son sus flores, esperando en soledad por aquellas mariposas casi extintas.
Que linda en sus rincones oscuros, que te invitan a ocultar tus miedos y ser feliz.

Que lindo es mi barrio, lleno de nostalgia, de libertad y de sueños por cumplir.



miércoles, 16 de julio de 2014

Va quedando chico el destino y el miedo otra vez crece
Envejecen los sueños y se escapó la fuerza para cumplirlos
Quedan pocas balas y te acordas de las que rifaste
Puños apretados para que no vuelen esas pocas ilusiones
Ríen a tus espaldas los soldados de tus miedos
Ríen y liberan el paso a quienes quieren gobernar tus ansias.

NO LOS VOY A DEJAR

lunes, 7 de julio de 2014

29/10/2013

Un mes, la primavera ya está con nosotros y el sol no (no ilumina más). La pelota descansa en un rincón de la habitación, ensueños etrnos rendidos al azar de la vida, sal en la mejilla que arde en las heridas que septiembre nos dejó. Patada a la carrera, para que la caída sea segura. 20 años en las zapatillas, caminaban y caminan, ignoran esas calles que no las volveras a pisar, que ahora sos un ángel y por lo tanto por un sendero en el cielo vas a andar.
Hoy sos tus hermanos, tus amigos y tu familia, la plaza o la esquina, el baile y la moto, el futbol y un poco lo que tu sonrisa nos dejó. Vacío o alegría, depende el momento y si el recuerdo que llega es delos buenos
Sonámbulos son, ojos abiertos van: miran, barren, esconden, vigilan, fuman y manejan.
Consumismo te consume, propagandas invaden el paisaje y es natural, así lo conocí.
Luz, radio, niño desconcertado, señora o hippie, perro o cadáver, puente que separa y relojes que no paran.
Madrugada y tiempo, timbre y silencio, tu día terminó. 
Oración e iglesia, dobla y esquiva penas, mano y contramano, a algunos lugares está prohibido pasar. 
Sueño en asiento, robot que conduce nuestras almas, humo y fantasmas, ilusion con telarañas y una mañana con amores fríos en la cama.

jueves, 3 de julio de 2014

Había un loco en una calesita...

Había un loco en una calesita
casi desnudo y con la vista enferma
y daba vueltas y se sonreía
y silbaba bajo por no molestar
y Dios es una máquina de humo...


viernes, 27 de junio de 2014



Escapare hoy de esta prisión, lo haré hoy mismo...
Y con un reggae en mi corazón yo venceré el temor

lunes, 23 de junio de 2014

Ya va a volver

Verte otra vez, aunque sea una vez, y que no sea en un sueño o cuando fumo sin asco

jueves, 19 de junio de 2014

¿El opio de los pueblos?

  
¿En qué se parece el fútbol a Dios?. En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que el tienen muchos intelectuales.
En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de "las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan". Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencias sobre le tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del '78.
El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura, y así la chusma tiene lo que quiere.
En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican al fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase.
Cuando el fútbol dejó de ser cosas de ingleses y de ricos, en el Río de la Plata nacieron los primeros clubes populares, organizados en los talleres de los ferrocarriles y en los astilleros de los puertos. En aquel entonces, algunos dirigentes anarquistas y socialistas denunciaron esta maquinación de la burguesía destinada a evitar la huelgas y enmascarar las contradicciones sociales. La difusión del fútbol en el mundo era el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos oprimidos.
Sin embargo, el club Argentinos Juniors nació llamándose Mártires de Chicago, en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados un primero de mayo, y fue un primero de mayo el día elegido para dar nacimiento al club Chacarita, bautizado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. En aquellos primeros años del siglo, no faltaron intelectuales de izquierda que celebraron al fútbol en lugar de repudiarlo como anestesia de la conciencia. Entre ellos, el marxista italiano Antonio Gramsci, que elogió "este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre".

viernes, 13 de junio de 2014

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: Rompiendo la piñata del mundial

A las 9 de la noche, en la sala Montserrat, tenía que presentarse –a modo de antipasto- un grupo de jazz. No apareció. Los Redonditos, plato fuerte de la noche, rodaban en la dulce espera por entre las sillas y el buffet, haciendo salir sin descanso a los amigos y colados que poblaban el escenario, y haciéndolos entrar simultáneamente. Cuando al fin lograron dejar la sala vacía, éramos como treinta sentados con comodidad, observando los preparativos y escuchando a Zappa, mientras el malón de plomos organizaba los equipos.
A la voz de “ahura” se abrieron las puertas y en pocos segundos el único lugar libre de la platea era sobre mis hombros. Los que colgaban del techo escuchaban al revés, pero para el caso era lo mismo; no se había presentado todavía ni un alma a tocar… con excepción de un par de tipos que nos trajeron una momia, regalo de Patricio Rey que anda de viaje. La momia resultó ser un preso con traje a rayas, que junto a un gordo atómico sorteó entre el público presente quiénes serían los músicos de esa noche. El azar recayó en un tal “Sky”, otro tal “Gabriel Jolivet” y “Leon” en guitarras, un mosquetero de capa roja y flores en el gorro llamado “Fenton” para el bajo, cierto “Marcelo Pucci” en batería y (veamos otro papelito elegido por casualidad) “Rodi Castro” en órgano. Momento. Aquí hay un infiltrado. El “Indio” (si Solari es indio yo soy japonesa), un extraño ser, una garanta con aspecto de hombre que derritió el micrófono del primer aullido.
Pero aún no hay música. Patricio Rey está perdiendo la forma humana y andamos todos ansiosos por entonar una Plegaria para invocar su alma desencadenada.
¡Esto es rocanrol, señores, MALDICION! Fue el primer tema, enganchando un blues desangrante referido a un señor que murió mirando el noticiero. La “Nena Boba” bailaba el “Twist de Patricio”, y unos bufones submarinos se retorcieron sobre el escenario junto con el preso “Sergio”, que no toca nada pero se mueve todo. Y la novedad: se suspende la música porque llega Frank Zappa, desde unas diapositivas y 100.000 watts de potencia con los mejores temas de Gran Zarpado.
Pero esto no se termina aquí. Tenemos que romper la piñata del Mundial, y dos señoritas con aspecto de señoritas y boas de plumas enfriaron los ánimos de los espectadores de la primera fila (primera fila significa sentados sobre el escenario), removiendo ansiedades en letargo. Cuando aparecieron por segunda vez con galera y mini shorts, rompieron definitivamente el letargo y adosaron resortes en las manos de los más próximos. Junto al Ballet Ricotero, un monje tibetano con pintura sioux en las mejillas repartía auténticos redonditos de ricota, y eso ya fue demasiado. El salón de baile nos quedó chico y bailamos impunemente sobre las sillas.
Espacio de publicidad: El grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se presentó en la Sala Montserrat el 10 de noviembre a las 21 horas, dando a conocer lo mejor de su material. Especial mención a Gabriel Jolivet y León por su magnífico desempeño en la guitarra, a Marcelo Pucci por su asombrosa resistencia y precisión en la batería, al señor Indio por su impecable voz y a Sergio por haber comprendido admirablemente cómo conducir el arte del caradurismo.
Son las doce del mediodía, vieja déjame dormir otro rato. Pasa que anoche los chicos se tocaron unos blues para los amigos, se hizo tarde y tengo los huesos de goma de tanto bailar. ¿Qué cómo un concierto de las 9 de la noche termina a las 3 de la mañana? Vos si que no entendés nada. Yo no fui a escuchar simplemente música: yo fui a ver rockanroll.
A la voz de “ahura” se abrieron las puertas y en pocos segundos el único lugar libre de la platea era sobre mis hombros. Los que colgaban del techo escuchaban al revés, pero para el caso era lo mismo; no se había presentado todavía ni un alma a tocar… con excepción de un par de tipos que nos trajeron una momia, regalo de Patricio Rey que anda de viaje. La momia resultó ser un preso con traje a rayas, que junto a un gordo atómico sorteó entre el público presente quiénes serían los músicos de esa noche. El azar recayó en un tal “Sky”, otro tal “Gabriel Jolivet” y “Leon” en guitarras, un mosquetero de capa roja y flores en el gorro llamado “Fenton” para el bajo, cierto “Marcelo Pucci” en batería y (veamos otro papelito elegido por casualidad) “Rodi Castro” en órgano. Momento. Aquí hay un infiltrado. El “Indio” (si Solari es indio yo soy japonesa), un extraño ser, una garanta con aspecto de hombre que derritió el micrófono del primer aullido.
Pero aún no hay música. Patricio Rey está perdiendo la forma humana y andamos todos ansiosos por entonar una Plegaria para invocar su alma desencadenada.¡Esto es rocanrol, señores, MALDICION! Fue el primer tema, enganchando un blues desangrante referido a un señor que murió mirando el noticiero. La “Nena Boba” bailaba el “Twist de Patricio”, y unos bufones submarinos se retorcieron sobre el escenario junto con el preso “Sergio”, que no toca nada pero se mueve todo. Y la novedad: se suspende la música porque llega Frank Zappa, desde unas diapositivas y 100.000 watts de potencia con los mejores temas de Gran Zarpado.Pero esto no se termina aquí. Tenemos que romper la piñata del Mundial, y dos señoritas con aspecto de señoritas y boas de plumas enfriaron los ánimos de los espectadores de la primera fila (primera fila significa sentados sobre el escenario), removiendo ansiedades en letargo. Cuando aparecieron por segunda vez con galera y mini shorts, rompieron definitivamente el letargo y adosaron resortes en las manos de los más próximos. Junto al Ballet Ricotero, un monje tibetano con pintura sioux en las mejillas repartía auténticos redonditos de ricota, y eso ya fue demasiado. El salón de baile nos quedó chico y bailamos impunemente sobre las sillas.Espacio de publicidad: El grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se presentó en la Sala Montserrat el 10 de noviembre a las 21 horas, dando a conocer lo mejor de su material. Especial mención a Gabriel Jolivet y León por su magnífico desempeño en la guitarra, a Marcelo Pucci por su asombrosa resistencia y precisión en la batería, al señor Indio por su impecable voz y a Sergio por haber comprendido admirablemente cómo conducir el arte del caradurismo.Son las doce del mediodía, vieja déjame dormir otro rato. Pasa que anoche los chicos se tocaron unos blues para los amigos, se hizo tarde y tengo los huesos de goma de tanto bailar. ¿Qué cómo un concierto de las 9 de la noche termina a las 3 de la mañana? Vos si que no entendés nada. Yo no fui a escuchar simplemente música: yo fui a ver rocanrol.


Gloria Guerrero, publicado en la revista "Rock Super Star" de diciembre de 1978. Crónica sobre el recital de Los Redondos en la "Sala Montserrat" de la Ciudad de Buenos Aires, el 10 de noviembre de 1978.

miércoles, 4 de junio de 2014

El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos

Amigos electrónicos, amores cibernéticos ya no se ve la gente, ni las voces se sienten y cada vez más solo y más encerrado. Yo prefiero verte a vos, y sentir latir tu voz y la carta que guarde, de tu puño y de tu piel. 

sábado, 31 de mayo de 2014

♦ Recuerdos que mienten un poco
(Siempre fue así...)
Nuestro miedo helará este infierno creo...
Sopla un viento frío en la ciudad •

viernes, 30 de mayo de 2014

Futbol para ser feliz


Cosas del fútbol y la vida, canchas que se reparten ilusiones y el sueño de ser feliz de por vida mientras la pelota pase por tus pies, el reflejo de tu padre o de un hermano, que sintió lo mismo y lo aprendiste.

Ambiciono una sola cosa, que la rodilla no sea traicionera, que acompañe mis ganas y me de la posibilidad de ser feliz, luego de serlo todo será por añadidura.

Viva el fútbol.

jueves, 29 de mayo de 2014

Rosto de vos

Tengo una soledad 
tan concurrida 
tan llena de nostalgias 
y de rostros de vos 
de adioses hace tiempo 
y besos bienvenidos 
de primeras de cambio 
y de último vagón. 

Tengo una soledad 
tan concurrida 
que puedo organizarla 
como una procesión 
por colores 
tamaños 
y promesas 
por época 
por tacto 
y por sabor. 

Sin temblor de más 
me abrazo a tus ausencias 
que asisten y me asisten 
con mi rostro de vos. 

Estoy lleno de sombras 
de noches y deseos 
de risas y de alguna 
maldición. 

Mis huéspedes concurren 
concurren como sueños 
con sus rencores nuevos 
su falta de candor 
yo les pongo una escoba 
tras la puerta 
porque quiero estar solo 
con mi rostro de vos. 

Pero el rostro de vos 
mira a otra parte 
con sus ojos de amor 
que ya no aman 
como víveres 
que buscan su hambre 
miran y miran 
y apagan mi jornada. 

Las paredes se van 
queda la noche 
las nostalgias se van 
no queda nada. 

Ya mi rostro de vos 
cierra los ojos 
y es una soledad 
tan desolada.

Mario Benedetti, el de las palabras justas

viernes, 9 de mayo de 2014

Otra corbata ahorcando sueños

Computadora del trabajo, música de fondo, mate en la mano, tic tac del teclado y del reloj del que somos esclavos.
Sueños amontonados juntan polvo en un rincón. Cada tanto se iluminan en la mente pero ésta los reconoce como imposibles.
- ¿Por qué?- Pregunto
- Porque todos terminamos en el pico del embudo, sin mucho margen de elección- Alguien susurra.

Un ángel en lo oscuro de mi cuerpo quiere escapar. ¿Hacia dónde? Si afuera es presa fácil de un sistema que no quiere cuerpos con alas, ni voces que protesten, ni zapatillas con kilómetros, ni música que piense, ni músicos que hagan pensar.

Por el piso un papel con una inscripción: "100". Miro y sigo, pienso en que alguien tradujo su tiempo en ese billete. Que cruel y normal parece. Un papel, un número, tiempo de tu vida: que es solo una, con o sin papeles en el bolsillo.

Contraseñas y cámaras, códigos y alarmas. ¿Seguridad o vigilancia? 

Hay libros, quién lo escribió no importa. Hay un profesor, qué piensa ¿Para qué saberlo?. Si es educación es buena. Si el que lo dice tiene guardapolvo blanco debe ser cierto. Y te mienten, te ocultan, te distraen. ¿Guardería o conocimiento? ¿Educación o instrucción?

Agendas, almanaques, listas. Te dicen: "No hay que improvisar". Vidas estructuradas: "No dejes nada librado al azar". 



martes, 29 de abril de 2014

212 días

7 meses de reflexión, de sonrisas apagadas y de encontrar refugio solo en recuerdos, que a medida que pasa el tiempo sabés que fueron más y más, y otros tantos no diferencias si se tratan nada más de la creación de tu imaginación !
Las heridas no cierran, aprendes a convivir con ellas. Aprendes. 

Queda solo la nostalgia del tiempo, que comete el error de seguir corriendo, y tu sonrisa quedó estancada allí, perdida entre relojes que ya fueron, en pasados inalcanzables.

Y como dice el pato, quizás hoy la vida nos pide perdón (de alguna manera), con una cerveza entre amigos, con una bocha rodando o con una noche de estrellas que iluminan la plaza del barrio.


Hasta siempre !

Por vos, por nosotros.

jueves, 17 de abril de 2014

Crónica de una crónica

{{ La crónica de mi pasión, que lagrimeó con la crónica de alguien más }}

He leído tanto estos días... Antes y después de la noche del sábado 12 de abril que marcó un hito en la historia de la música en Argentina y de toda Latinoamérica. Y fue entre tanta crónica, tanto análisis, tanta historia, tanta repercusión mediática, que mi viejo me mandó esta nota esta mañana y compartirla es mi humilde forma de contarles lo que todos ustedes seguramente saben de mi, y es que tal vez esta noche siento que es momento de expresar qué creo alrededor de todo esto. "Esto" es lo que traza mi vida de un modo tal, como nunca jamás creí que alguna cosa sería capaz de marcarme.
Los Redondos eran, principalmente, eso. Le cantaban a los pibes marginales, a los desahuciados, a los que vendían curitas en el tren, a los que limpiaban los vidrios en las esquinas. Cuando arrancaron, allá en pleno proceso militar, escondidos bajo disfraces en algún suburbio de La Plata, tocaban para hacerle frente al miedo. El Indio hablaba en italiano, repetía frases que parecían no tener coherencia alguna, mientras Skay bailaba con un turbante en la cabeza. Otro amigo que era cocinero repartía buñuelitos rellenos de ricota para acompañar la birra de los pocos presentes. Le cantaban a los milicos, pero los milicos no entendían. Prohibieron "Criminal mambo" un tiempo después, aunque seguramente no comprendían qué carajo querían decir Los Redondos cuando repetían el nombre de la canción durante tres minutos seguidos, y nada más -ni nada menos-.
Después la cosa se puso oscura. Puede que a los milicos se les escapara un poco del lente la movida redondita en los antros de la capital de Buenos Aires, pero tampoco eran boludos ni iban a permitir algo así por mucho tiempo más. Así que los amigos se tomaron un tiempo, se fueron de viaje, se refugiaron en el interior. Volvieron para cantarle a la democracia. A las juventudes que renacían, a los cambios que venían llegando. También le cantaron y bailaron a las sombras de ese pasado tan cercano, cantaron lo que pasó, lo que desde los suburbios se vivió. Ahí fue además empezaban a cantarle a las transformaciones de un mundo que parecía dejar viejas estructuras atrás para adaptarse a una nueva era. Ahí fue cuando se los empezó a escuchar.
Y cuando llegó el neoliberalismo, y con ello la etapa más sólida de Los Redondos, la banda se volvió convocante porque fue bandera de muchos pibes que se estaban quedando afuera, otra vez. Porque cuando muchos brindaban con champagne y viajaban a Miami cada dos meses, había tantos otros que seguían estando en la absoluta miseria, que seguían siendo discriminados, estigmatizados, criminalizados por su sola condición de pobreza. Y ahí, una canción de Los Redo decía todo lo que esas voces no podían decir (Y así las cosas, ¿la fiera mas fiera donde está?). Y cuando hubo hambre y algún pibe corrió después de afanar una panadería, y lo detuvieron y estuvo 3 años preso, una canción de Los Redondos le daba fuerzas para seguir, para no llenarse de odio y rencor, sino para tratar de entender lo inentendible para sus ojos, a partir de saber que no estaba solo.
Entonces esta banda, a esa parte del país que no gozaba del uno a uno, ni de la visita de los Rolling Stones, les dió un sentido. Los convocó y ellos asistieron. Y bailaron. Y se rieron. Y disfrutaron, sabiendo que era solo por ese par de horas donde se sentían parte. Y el Estado utilizaba todas sus fuerzas represivas contra ellos a la salida y a la entrada de los recitales: los golpeaban, los perseguían, los maldecían. Una y otra vez. La televisión reproducía que eso era lo que pasaba: "VIOLENCIA EN SHOW DE LOS REDONDITOS: 10 HERIDOS", sin contarte todo el escenario, sin explicarte que esos 10 heridos eran pibes de 15 años pobres y marginales a los que la policía había re cagado a palo, solo porque habían ido a ver un recital de rock sin entrada, porque la banda que llenaba sus vidas de alegría les dejaba abiertas las puertas. La señora en casa pensaba: "¡QUE BARBARIDAD, ESTOS NEGROS VIOLENTOS, SE MATAN ENTRE SI, QUE BARBARIDAD ESTA MÚSICA!"
Y así siguió la historia. Hasta que mataron a Walter. Porque sí, viejo, a Walter Bulacio lo mató la puta Policía Federal Argentina. Lo mató el Estado, porque lo dejó nacer en la pobreza, lo discriminó, lo estigmatizó y cuando el pibe se fue al show de Los Redonditos que tanto le gustaban, la Policía lo persiguió, lo torturó y lo mató a golpes. Y Walter tenía 17 años. ¡17! Y no tenía un mango, juntaba cartones para pagar el morfi de todos los días para su familia, mientras al resto de los argentinos le chupaba un huevo que él tuviera esa vida. Y cuando se fue a ver a Los Redo con sus amigos, y nunca más volvió, a nadie tampoco le importó. Mirá hoy, como 13 años después, los asesinos siguen en libertad y con total impunidad caminan las mismas calles que vos, que yo, que la abuela de Walter.
Los Redondos lo llevaron como estandarte hasta el fin. Lo recordaron cada noche, le escribieron y dedicaron la más bella canción del rock nacional. Lo lloraron cada noche que la banda convocó y miles de Walter se juntaron a disfrutar. Prendieron bengalas y en silencio, toda esa enorme multitud negra, violenta y marginal, lo recordó. Cada noche. Cada show. Durante los siguientes 10 años. Pero nada cambiaba afuera de los estadios, la yuta seguía esperando para golpearlos y humillarlos. Y la televisión seguía reproduciendo el mismo discurso para el asco, el rencor y el miedo de la señora Rosa - que representaba a la mayor parte de la sociedad argentina en ese entonces -, y para la constante criminalización de la banda y sus seguidores.
En el 2001 todo eso se terminó. Fue mucha la presión mediática y la presión social desde que se anunciaba un nuevo show hasta que éste terminaba y, si sumamos eso a un desgaste en los vínculos de los integrantes, da como resultado el fin de la banda más convocante de la historia de la música argentina (vale aclarar, a su vez, que se trató de una banda independiente).
Han pasado muchos años. Yo no soy una marginal, estoy lejos de haber vivido la vida de los pibes que seguían a Los Redondos en los '90, cuando yo era apenas una beba. Esta pasión llegó a mi de un modo increíble, que debo agradecer a mis padres principalmente, que sin quererlo me llevaron a ella. No fue solo una canción lo que me emocionó en mis 17 años. Fue no haber entendido un carajo la primera vez que leí una letra de Los Redondos, fue haber buscado su historia, ahondando en documentales, en viejas investigaciones. Fue haber entendido de qué se trataba, cuándo se trató, qué significó. Que el sentido de la banda fue haberles dado sentido a quienes no tenían nada. Nada.
Los tiempos han cambiado. Hoy ciertas razones hace rato que dividieron los caminos de los protagonistas de nuestra banda, y cada cual siguió el suyo de forma distinta y especial. Ya nada pareciera ser lo mismo, y con el correr de los años desde que Los Redondos se separaron, aparece la sensación de una cierta perdida. Una tristeza que aparece, de pronto, como un interrogante. Pero después del increíble show que nos regaló este pelado de 65 pirulos el pasado sábado, y que me devolvió a casa embarrada hasta la médula y repleta de emociones mezcladas, me encuentro con esta crónica que trajo a mi la esencia de Los Redondos. Que me hizo volver a creer en que hay un sentido que sigue intacto. Que siguen yendo a disfrutar de estos shows aquellos pibes que alguna vez no tuvieron nada más que esto, pero que hoy ya un poco más grandes y con, quizás más oportunidades, hoy llevan a sus hijos a vivir la ceremonia.
Pero que también, además de los "nenes bien", de los jóvenes fachos, de los que tienen mucho bla bla sobre el rock pero poco corazón; que además de los falsos hippies burgueses que fuman faso y piensan que de eso se trata, y de todos los que van "a ver cómo es una misa" como si fuéramos un zoológico o un museo; que además de todos ellos, que lamentablemente cada vez son más, siguen Los Redondos - hoy en las letras del Indio y Skay en sus carreras solistas - llegando a aquellos que le brindan el por qué a todo este sentimiento, y que devuelven la esencia a esta parte de la historia.
Porque lejos de que estos chicos con los que se cruzó el periodista Juan Ciucci, estén haciendo una locura, o se encuentren completamente ciegos por su fanatismo, vienen porque entendieron, mejor que muchísimos de nosotros, que la misa es por ellos, es de ellos. Tal como lo fue siempre. Y aunque esa misma televisión que siempre se encargó de demonizarlos, hoy les de magnitud con palabras de admiración, y aunque hoy la Policía solo los mire de lejos cuando entran al show cantando a los gritos, y aún aunque posiblemente no haya otro Walter Bulacio asesinado en las inmediaciones de un recital de rock, hay quienes no olvidamos que los Redonditos de Ricota les cantaban y les cantan a ustedes. Y las misas, todas y cada una desde el principio de este viaje, y todavía aún cuando nos dejan a todos los demás formar parte, siguen encontrando su sentido y persistiendo en el tiempo, por ustedes.
Lean esta crónica. Esto, y nada más ni nada menos que esto, es Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/cultura/14288-yo-voy-en-trenes.html
Mariana Muñiz
Lic. en Comunicacion Social

Texto extraído de http://www.facebook.com/subtitulada
Créditos para Mariana Muñiz, autora.

Me siento identificado a más no poder.
Todavía le siguen cantando a esta sociedad, a esta "Ciudad Baigon" 

lunes, 24 de marzo de 2014

24 de marzo, 2014

Día de sol, los niños juegan bajo su luz, la T.V escupe noticias sin cesar y no te da tiempo a pensar, suenan los acordes de Los Dinosaurios, que según García "van a desaparecer".
Día de reflexión, cómo abordarlo es la pregunta.
Ya mucho se ha hablado de la última dictadura, creo yo que no es suficiente nunca. No alcanza.
El día de hoy sirve para que todos, desde nuestro lugar, siendo inteligentes, representemos nuestro propio pensamiento, sin dejarnos influenciar por medios y portavoces que tratan de desviarnos la mirada.
No es posible una dictadura sin cómplices en todos los sectores, políticos, económicos y en los medios de comunicación que a su vez tienen incidencia en sectores sociales.
Hoy, algunos de esos partícipes necesarios vienen a hablarnos de libertad, nos quieren confundir.
Está en nosotros saber discernir. 
Ahora escucho una canción que reza: "Dicen que esos tiempos eran mejores, no nos mirábamos con estos temores". Es muy gráfico para esas tantas veces que escuché, generalmente de gente grande, decir "con los militares se acaba la inseguridad". 
Por mi parte creo que con la democracia se come, se educa, se cura y como dijo alguien por ahí: "No necesitamos nada más"
El estado no puede hacer terrorismo, el estado tiene las herramientas para juzgar y condenar. En este caso creo que, como en la mayoría de los casos no tenía en qué sustentar la pena a "pensar distinto", eligió la desaparición forzada para acallar esas voces.

Hoy no quiero jueces que me hablen de justicia, curas que me hablen de humildad y perdón, empresarios que me hablen de solidaridad, políticos que me hablen de libertad, diarios que pidan libertad de expresión.
No quiero Luciano Arruga, no quiero Julio Lopez, no más Bulacio ni Cabezas, ya no más Marita Verón, no más muertos en las cárceles olvidados.
38 años después, pongo la vara un poco más alta y quiero madurar junto a una democracia joven, el camino está allanado, depende de nosotros.
"Los dinosaurios" ya no suena más, pero no duerman, no descansen, atentos: los dinosarios no desaparecieron.

"20 años hubo que pasar para que está historia tenga su final, solo el tiempo va a ser consecuente y le dará lo justo al que se lo merece"

24 de marzo 1976, nunca más

martes, 25 de febrero de 2014

Gracias por soñar en mí

Hoy soñé con vos, me tocaba esta vez. Tu agenda debe estar muy ocupada, visitando gente por allá arriba y estando atento a cuando uno acá abajo pegue un ojo para aparecer por los sueños. 
Por la alegría que supiste repartir en vida hoy tenes mas responsabilidades que algunos otros, te toca visitarnos mas seguido porque cultivaste eso, la gente te extraña. Y es increíble que estamos a punto de cumplir 5 meses de ese día y las personas que conociste se acuerdan de vos todos los días.
Me lo he preguntado antes, ayer, siempre: Por qué carajo me pegó tanto ? ¿Por qué me acuerdo ese día por completo? 
Que hice, que comí, la hora, los cómo, los cuándo. Las lágrimas. 
Pero esperen, no quiero detenerme en ello, vine a hablarles de otra cosa: de mi sueño. Porque no me siento dueño de sus mensajes, ya saben, el es bueno y nos visita un poco a cada uno para decirnos algo a todos.
El sueño era una mezcla de todo, como todo sueño, sin sentido. Personas que quizás viste una vez en tu vida pero que estaban ahi y desaparecían o se convertían en otras, cosas que suceden mientras uno duerme. Todo transcurría en la esquina de mi casa, el día estaba medio nublado (qué importa dirán, pero no quiero dejar pasar ningún detalle) y entre tanta gente te distingo a vos, bah... no te distingo como Maxi, sólo te veo. Te acercás y te saludo, con una felicidad plena, un saludo con abrazo como se le da a la buena gente, una sonrisa y otro abrazo todavía más fuerte. Tenías un brazo enyesado, o una pierna, no recuerdo con claridad. Sí, una pierna. Lo sé porque te dije que cuando te recuperes teníamos que jugar a la pelota, armarnos un equipito. No sé qué respondiste, no me importa. Solo sé que estabas feliz, y yo me levante también de muy buen humor, con una sonrisa. Recién ahí me di cuenta que el del sueño habías sido vos y que por ello estaba contento, recién ahí te distinguí como Maxi y caí de lo que te había pasado y de la importancia que tenía ese sueño para mí.

Te agradezco desde lo más profundo de mi nostalgia por esa visita, de más está decir que, cuando me toque, estás más que bienvenido para visitarme. Para cuando llegue ese momento te voy a encargar unos saludos para algunas personas con la que compartís barrio ahora. 


Hasta siempre, por siempre.

martes, 14 de enero de 2014

Lo posible se a-go-tó


¿Qué tal si deliramos por un ratito?
¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles los automóviles serán aplastados por los perros.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar sino los que quieran cumplirlo.
Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajaremos para vivir.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
La comida no será una mercancía ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas, condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
En Argentina las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo.
La Iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado a Dios, "amarás a la Naturaleza de la que formas parte".
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido cuando hayan nacido y hayan vivido donde hayan vivido, sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.
Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses.
Pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última


EDUARDO GALEANO.