lunes, 10 de diciembre de 2012

La incomodidad de no saber que decir,
la impotencia de no saber a quien gritar,
tu pecho que se niega a vivir
y en mis sueños te quiero despertar.

Escucha el repiqueteo de los latidos,
saborea la sal de estas lagrimas,
en un futuro te regalaremos niños
y veremos tu sonrisa en el alma.

En el sur de Italia tus padres,
aca en Boulogne tu vida,
alla en Europa tu sangre,
aca en Argentina tus hijas.

En fotos viejas tu cara,
en hojas amarillas tu nombre,
en los oídos el eco de tus palabras
y tu amor en la mirada de ese hombre.


Me encariñé carajo, hasta luego nona!
Te voy a extrañar