martes, 10 de mayo de 2016

No corras más, tu tiempo es hoy.

La vida no siempre espera, el reloj te convierte en su esclavo y te asfixia de a uno los sueños.
Está en uno interpretar cada tic-tac, cada paso de las agujas, como una oportunidad para ser feliz, sin condicionamientos, lejos de una rutina que funciona como ancla a la conformidad.