Buscando acompañar al alma en su viaje a lo eterno...
Crecen blancas alas y se mueven
y te lleva
Se escapan sueños buscando ser soñados por otro ángel
Se escapan juegos por la tarde, escondidos ahora en horizontes de fuego
Y mi mente en blanco no te vio...
Pero se acuerda
de objetivos que sacabas del aire y apretabas en tus manos
Y esas metas son tan grandes que en tus manitos, pequeñas, no caben.
Y el dolor queda, flotando, gigante.