martes, 8 de diciembre de 2015

jueves, 19 de noviembre de 2015

Mediopelo

Fracasamos, si en el intento de creernos mejores sacudimos nuestra tierra hacia el costado. Si nuestra mirada tiene el alcance suficiente para interceptar una pantalla, pero no lo que sucede tras ella, en la ventana. Y si esto se debe mas a comodidad que a capacidad, es porque fracasamos.
Fracasamos si el dolor no se hace carne, y buscamos chivos expiatorios para derramar su sangre, porque siempre la de ellos vale menos que la nuestra; o si se se nos cae un poco de odio que rebalsa de nuestras pupilas, y no es llanto ni rebeldía, sino temor que un día esos que odiamos se rían del placer de mirarnos, no desde arriba, pero sí a nuestra misma altura.
¿Y qué más miedo a que aquel sea lo que yo quise ser y no pude?A ustedes, que son distintos y no lo ven, les escribo desde su ignorancia que intentan esconder, pero entre todo ese maquillaje no hay ni un poco de sensibilidad.
Vieron como al subir la escalera están fijando su vista allá arriba? Y mientras el que está abajo les besa los pies (y ya no es gracioso) la desesperación crece, la adrenalina aumenta y quieren llegar lo mas alto posible. Pero no entienden, que cuando estén llegando al final, quien ya está arriba hace tiempo va a patearles la escalera, y
¿con quién les parece que se quedarán?

NEGROS

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Anteúltima noche de diciembre

Entre las voces que apenas distingo creo encontrarte, pero te pierdo entre sirenas y desmayos.
También veo luces, que se desintegran en mil colores antes de llegar a mi mente. 

¿Dónde estarás?

Si solo recuerdo los gritos que luego perdí, tus gritos que luego perdí en el preciso instante en que el reloj no giró mas y la culpa se apoderó de mi alma, ahora en sepia...

Hoy, tiempo después del fuego (eso dicen, pero mis días aún son aquellos), todavía te espero, tomándome la mano entre la multitud, silenciando todos los gritos, encontrándote con mis ojos, esforzándote por no soltarme, por llevarme con vos y rescatarme de este infierno.
A veces, mejor dicho casi siempre, siento un sucio egoísmo de poder sonreír de vez en cuando, o que mi vieja me encuentre cada vez que me busque, y la tuya solo busque y quizas se consuele solo con ver correr a tu único hijo....
Otra vez aparezco en esa noche, en una camilla de pavimento, intentando deshacerme del peso que atormenta mis párpados, para encontrarte al abrir los ojos, pero entiendo que solo voy a encontrarte al cerrarlos.

jueves, 19 de marzo de 2015



En 1492, los nativos descubrieron que eran indios,
  descubrieron que vivían en América,
  descubrieron que estaban desnudos,
  descubrieron que existía el pecado,
  descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo,
  y que ese dios había inventado la culpa y el vestido
y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja.

Su majestad Eduardo galeano

Deberíamos poder decir que la ciencia está separada de la industria farmacéutica, pero no es así, porque con el dinero de esta se paga el desarrollo de la ciencia, y ese dinero solo va esos estudios que dicen que las drogas funcionan. El dinero controla la ciencia.

sábado, 14 de marzo de 2015

Crónica de un último atardecer, en primera persona

(Para un ser de utopías muertas...)

Voy por mis sueños arrastrando miserias, coleccionando insultos, asesinando pasiones, encadenado en el aire, sin voz ni utopías, ya me preocupa más el resto del día que el resto de mi vida, desconozco caras e invento lugares, que bautizo con nombres al azar.
El sueño va, apurado y nostálgico, por un precipicio del que me acabo de caer....
Y desperté, con la modorra de tener las horas a mis espaldas, pocas pero pesadas.
Aún no tengo reloj, pero el sol arde allá arriba, serán alrededor de las once, y monedas para salvar una comida.

Pero el mundo te dice que es distinto, las marcas rugen hasta aturdir, las bombas necesitan sus civiles y las balas un índice que no señale, solo dispare.

Casi sin buscar (no vale la pena hacerlo cuando encontrar es tarea fácil) me encontraron, mientras le daba palmadas en la espalda al autoestima enfermo y revolvía retazos de recuerdos (Cuando niño preguntaba -Qué será de mi a los diecisiete?-), un arma se posó en mis manos y disparé, hacia el abismo, hacia la vida, hacia mi.
La vida va pasando, entre sueño y vigilia, entre ruleta y destino, entre dedos que señalan y dedos que gatillan, entre nombres en un paredón ya consumidos por el tiempo y aquellos que reivindican esa historia ahí escrita, entre la pólvora mojada y unos chimangos ya muertos, todo se va...

Destronado ya el día, la tarde se consume en humo barato, una campana de iglesia suena en mi mente, hay murmullos y sed de mi; cada tanto un pájaro vuela, con aparente resignación, sobre los colores de mi paranoia. Y mientras tanto, los calores de la noche se apoderan de mi adrenalina, el pulso es un tic-tac audaz y la sangre fluye ya sin destino fijo. A mi lado, la soledad de siempre. Todo es calma.Todo menos este cuerpo impaciente, que es tormenta y tiende a rebelarse a las ansias que cada vez son mas. Lo intenta pero no puede, las ansias son mas fuertes y el cuerpo (¡Por fin!) estalla, el día se hizo sueño y todo vuelve a empezar, pero esta vez sin un nuevo despertar.

No hay pulso, pero ahora la utopía es eterna, y a nadie le importa.



Muchas veces las palabras se vierten sobre alguna hoja sin ningún sentido, elegidas al azar del diccionario, seleccionando solo retazos de la memoria y maquillando ideas para que no suenen tan contestatarias, dependiendo el lugar donde suenan.
Cada tanto se eligen también colores para decorar tu día, que lo oscurecen o lo iluminan.
A veces se cruzan ideas locas, locas para las estructuras a la que te amoldan: casado,dos hijos, trabajo estable, 8 horas diarias, un poco de deporte y comida sana. Loco el que viaja y deja su vida, loco el que sobrevive y no viaja, loco el que se ríe dos veces al día, loco el que muere sin hijos ni casa, loco el que pierde su tiempo vagabundeando y loco el que entiende que no importa el cuerpo, sino el alma.
Pero es cuerdo el que se encierra a dialogar con la TV, el que hace planes, tiene todo previsto y anotado en un papel, si no cumple con sus objetivos se frustra -¿Cómo me van a ver?-, hace planes nuevamente y rompe aquel papel. Cuerdo el que llega temprano a casa, se saca la corbata, que aprieta pero no mata, solo asfixia, de a poco, muy de a poco.. las ilusiones que tenes.
Los planes ya no están, mientras lo hacías pasaba el día que, aunque no entiendas, es la vida. Este momento, en el que lees.
Salí afuera, sol en la cara, amigos en los ojos y poco tiempo que perder. El aire contra el cuerpo, el sabor en la boca, una mejilla en tus dedos y el agua en el cuerpo, las sonrisas atrapadas por siempre en el tiempo, la música en los oídos o una foto en sepia, un colchón de plumas y el reto de un padre, la llave girando, para abrir o cerrar puertas, un lugar nuevo o el lugar de siempre, el agua caliente regando un mate y humeando charlas; y los ojos cerrándose cuando la noche ya es noche, todo eso, mientras el tic tac avanza, es la vida ¡Y no te das cuenta!